Las rachas están para cortarse… Y sí, eso vivió este miércoles Argentinos Juniors. En una tarde con muchísimo calor y humedad, el Bicho le puso fin a la serie de 10 partidos sin conocer la victoria al ganarle 2-0 de local a Deportivo Riestra, por la segunda fecha de la Copa de la Liga.
Argentinos, que en el estreno logró un meritorio empate ante River Plate en el Monumental, se impuso al ascendido Riestra, por la segunda jornada de la Zona A. Maximiliano Romero y el uruguayo Alan Rodríguez convirtieron los goles a los 52 y 65 minutos de juego, respectivamente.
En el estadio Diego Armando Maradona y con el arbitraje de Silvio Trucco, el dueño de casa, dirigido por Pablo Guede, cortó su dura racha de 10 encuentros sin poder ganar, ya que acumulaba cinco empates y cinco derrotas. De hecho, su último triunfo había sido, también de local, por 3-1 a Talleres de Córdoba.
En tanto, Riestra, que venía de empatar en el debut en Primera División en la visita a Instituto en Córdoba, sumaba nueve encuentros invicto en la Primera Nacional.
El primer tiempo fue entretenido, con varias situaciones en ambos arcos, y hubo algunas polémicas. El VAR debió intervenir en dos ocasiones puntuales. La primera ocurrió al minuto de juego y terminó en gol de Riestra, que terminó siendo anulado: Nicolás Dematei ejecutó un tiro de esquina y la acción terminó en tanto de Walter Acuña, pero el juez indicó que la pelota había salido del campo.
Los futbolistas visitantes protestaron, pero el fallo no se revirtió. Y luego derivó en protestas una mano dentro del área de Argentinos de Joanthan Cabral. La pelota rebotó en el defensor local y, tras un cabezazo de Nahuel Iribarren, Trucco determinó, tras la revisión en los monitores, que el brazo no se movió de manera antinatural por lo que el partido siguió.
Sin figuras como Federico Redondo y Luciano Gondou, ambos en la Selección Argentina Sub 23 que participa del certamen Preolímpico en Venezuela, esta vez sufrió en esa primera mitad, pero se recuperó después y le dio una alegría a sus simpatizantes, ante un Riestra batallador, áspero y sólido en defensa, como se vio en el ascenso.