Argentina derrotó por 2 a 1 a Bolivia de visitante, por la 2da Fecha de las Eliminatorias. Lautaro Martínez y Joaquín Correa marcaron para la Selección, mientras que Marcelo Moreno Martins había puesto en ventaja a los locales.
Después de 15 años (sólo 3 partidos), Argentina dio vuelta un partido complejo en La Paz y se vuelve al país con los 3 puntos, ambos partidos ganados y la sensación de que el camino es este.
Sin tantos retoques con respecto a la victoria ante Ecuador (solo Palacios por Acuña), Argentina tuvo una irregular primera parte.
En los primeros minutos, jugo a dejar pasar el partido, cuidando la pelota, con tenencias largas y lentas, que le sirvió hasta que Bolivia empezó a encontrar los espacios para tirarle centros a sus dos 9, Martins y Saucedo.
El local tuvo dos avisos y al tercero, no perdonó. De Paul no cubrió a Chumacero, que tuvo tiempo para medir el envió y Martins, solo entre los dos centrales, cabeceó al gol.
En desventaja, Argentina cambió el plan, se adelantó y se vio lo mejor. Salió más, quiso presionar más y comenzó a recuperar pelotas fáciles y a aprovechar los espacios que siempre deja Bolivia.
Tuvo 3 remates Paredes, dos se fueron cerca y el tercero se estrelló en el palo; Ocampos más movedizo insinuaba con sus desbordes, pero el, hasta ahí merecido, empate terminaría llegando casi de casualidad.
Corte y recuperación de De Paul y contra de Palacios a Lautaro Martínez, que encaró, la perdió, pero ante el rechazo de Carrasco, puso el pie y marcó el 1-1, justo antes del final del primer tiempo.
El empate envalentonó a la Selección, que salió a la segunda parte a imponer condiciones, obviando a la altura y a los centros bolivianos. Tanto que no tuvo ninguna situación de peligro en contra, con los 4 del fondo en un gran nivel y Armani casi sin intervenir.
En ataque, las corridas de Lautaro y Ocampos, la claridad de Palacios (el mejor) y un muy mejorado Messi (más decisivo desde las jugadas que desde el juego), más los laterales que se soltaban, le fueron rodeando el área a Lampe.
Lo tuvo Lautaro, pero el arquero ex-Boca tapó un gran remate, y en otras tantas no pudo definir, ya sea por malas decisiones o por algún mal pique del campo (El Hernando Siles, siempre en mal estado).
Sin embargo, en la que se combinaron los de arriba, Argentina dio el golpe.
Palacios recuperó, tocó para Messi, que le dio una gran habilitación a Lautaro, que giró, amagó y descargó para Correa (ingresó por Ocampos) que con una gran definición puso el 2-1.
Bolivia intentó una reacción, pero se chocó de frente, no solo contra una muy firme defensa argentina, sino contra sus propias limitaciones. Perdidas insólitas, imprecisiones increíbles, y todo que conspiraba a favor de Argentina, que podría haber marcado algún gol más, pero ya no tenía mucho aire.
Sin ninguna clase de peligro para Armani, Argentina dio la cara y se terminó llevando un triunfo valiosísimo. No tanto quizá por el rival, de los (o el) más flojos de la Eliminatoria, sino por el proceso.
Ante tantas críticas, muchas veces desmedidas, infundamentadas o simplemente por deporte, de a poco, en silencio y sin declaraciones extravagantes, Scaloni va construyendo algo serio y que ilusiona.
No sin errores, claro que no. Hoy, el partido de Palacios invita a confiar en el de aquí en adelante, por ejemplo. Pero si termina de pulir el 11, y de conformar mejor el banco de suplentes, Argentina deberá mirar el futuro con algo más que ilusión.
Redactor: Leonardo Barrera

