Argentino derrotó por 4 a 1 a Brasil, por la fecha 14 de las Eliminatorias. Julián Álvarez, Enzo Fernández, Alexis MacAllister y Giuliano Simeone marcaron para los de Scaloni, mientras que Matheus Cunha había descontado transitoriamente para el Scratch. Con la victoria, la Selección se clasificó al Mundial 2026.
En una noche que rozó la perfección, Argentina jugó uno de los mejores partidos del ciclo Scaloni y bailó a Brasil, le metió 4, podrían haber sido más y encima clasificó al próximo Mundial.
Los de Scaloni redondearon un rendimiento sobresaliente y le marcaron 4 goles a Brasil (primera vez en la historia de las Eliminatorias) para ser el séptimo clasificado a la máxima cita mundialista.
Con casi el mismo once que salió ante Uruguay en el Centenario (salvo por el ingreso de De Paul por Simeone). Con este tímido Brasil enfrente, que plantó su tridente ofensivo (Raphinha, Vinicius y Rodrygo) arriba, pero que mostró todas sus debilidades de mitad de cancha para atrás, desnudadas por un equipo que hizo todo lo posible por pasarlo por encima.
Salió de arranque a llevarse puesto a un Brasil timorato, que salió a aguantar lo que más pudo y solo resistió 3 minutos.
Porque tras una buena jugada, Almada metió un pase en cortada que fue una puñalada para Julián Álvarez, que se la llevó a los empujones y definió ante la salida apresurada de Bento para poner el 1 a 0.
Siguió atacando y puso el 2 a 0, tras una enorme jugada colectiva, con más de 30 toques, participación general y un final con Molina tirando el centro atrás para la entrada de Enzo Fernández, que tocó por detrás de todos para marcar el segundo.
Era todo del local, que tocaba a gusto y placer ante un rival que corría detrás de la pelota, sin poder cortar el juego y que solo recurría a faltas para frenar el ritmo de un equipo que jugaba a otra velocidad.
En el medio, falló uno que casi nunca falla. Porque Romero la perdió en el fondo ante Cunha, que remató desde la puerta del área y descontó para Brasil, para darle algo de incertidumbre al desarrollo.
Sin embargo, el gol no hizo tambalear al local, que volvió a manejar la pelota y a sacarle el ritmo a su rival.
Así, tras otra pelota parada y una jugada preparada, E. Fernández tomó la pelota y envió un gran centro para MacAllister, que anticipó en el primer palo y tocó por encima de Bento para marcar el 3 a 1 y devolver la tranquilidad que el descuento brasileño había trastocado.
La segunda parte arrancó con el mismo ritmo, con Argentina manejando la pelota y Brasil poco menos que resignado, que metió 3 cambios puesto por puesto pero que ninguno le alcanzó para generar algo distinto.
Tuvo el cuarto Julián, pero Bento la mando al córner tras una falla de Leo Ortiz; Paredes, De Paul y Almada probaron desde lejos pero sus remates no encontraron arco, y a Tagliafico se le fue alto un cabezazo entrando por el segundo palo.
Tuvo que esperar hasta otro tiro libre de De Paul jugado rápido para Tagliafico, que terminó en centro atrás al que no llegó Álvarez, pero si Simeone, quien entró por detrás de todos y que con un derechazo furioso marcó el cuarto, para volver a vencer a Bento y terminar de desatar la fiesta en el Monumental.
Tuvo el quinto un par de veces, pero no estuvo fino en la definición. El cierre fue a puro show, con toqueteo, lujos y hasta algún jueguito de Dibu Martínez que no le terminó de gustar a Scaloni.
Fue final y victoria, goleada, baile y clasificación para Argentina, que tuvo una noche que bordeó la perfección para vapulear a Brasil, dejarlo lleno de dudas y terminar de abrochar su pasaje a Norteamérica.
Con un equipo que parece que juega cada vez mejor, los de Scaloni cierran la doble fecha de Eliminatorias más compleja con puntaje perfecto, con rendimientos sobresalientes y con niveles individuales por encima de la media.
Y encima, todo sin Lionel Messi.
