Argentina derrotó por 2 a 0 a Polonia por la 3ra fecha del Grupo C y clasificó en primer lugar a Octavos de Final, donde enfrentará a Australia. Alexis MacAllister y Julián Álvarez marcaron los goles del partido, Lionel Messi falló un penal.
Y un día, Argentina volvió a ser Argentina. Hoy en el Estadio 974, le dio una lección de futbol a Polonia, se metió en la punta del grupo y selló con autoridad su pasaje a Octavos, donde se medirá ante Australia, que viene de dar la sorpresa en el Grupo D, dejando afuera a Dinamarca.
Con la obligación de ganar para no depender de nadie, Scaloni volvió a mover el equipo y sorprendió. 4 cambios: Molina, Romero, Enzo Fernández y la sorpresa de Julián Álvarez (por Montiel, L. Martínez, G. Rodríguez y Lautaro Martínez), queriendo aprovechar la velocidad de Julián entre los pesados centrales polacos y para resguardarse de la pelota parada rival.
Y salió desde el primer minuto a tomar del cuello a Polonia. Apretando bien alto, no dejándolo salir y juntando toques por adentro, para terminar por los costados con Di María y Acuña.
Así, el equipo acumulaba méritos pero chocaba contra un gran Szczesny, que le tapó el primero a Álvarez, a Messi y algún remate de Di María, más jugadas que se fueron cerca, como un remate de Acuña que se fue apenas ancho.
Vía VAR, Argentina tendría una chance de oro para abrir el marcador. Toque de Szczesny en la cara a Messi tras una salida del arquero, Danny Makkelie juzgó infracción y penal para Argentina. Sin embargo, el arquero tapó una pelota sensacional ante el 10.
Tras el penal fallado, Argentina no acusó el golpe y siguió apretando a Polonia contra su arquero, pero no pudo lograr el gol en la primera parte.
Pero en la primera de la segunda etapa, abriría el marcador. Gran jugada entre Di María y Molina, desborde y centro atrás del ex-Boca y gol de MacAllister, para vencer la resistencia de Szczesny.
Desde ese momento, Argentina se sintió mucho más seguro y comenzó a toquetear la pelota ante un rival que igualmente no salía a buscar y especulaba con una diferencia de gol que se extinguía, ya que México ganaba y se le ponía a tiro.
Igualmente, con Polonia sin salir, la Selección inventó un golazo. Tras más de 20 toques donde participaron casi todos, Enzo Fernández encaró, dejó solo en el área a Julián Álvarez y el ex-River la clavó arriba, para poner el 2-0 y empezar a desatar la fiesta argentina en Doha.
Tuvo chances para hacer más abultado el marcador, pero ni MacAllister, ni Álvarez, ni Lautaro, ni Tagliafico pudieron marcar y dejaban con vida (en el Mundial) a Polonia, que se cerraba en la puerta de su área y esperaba una mano de Arabia Saudita. Mano que terminaría llegando, ya que los árabes descontaban y dejaban afuera a México, clasificando a Polonia.
Fue final, victoria, clasificación y delirio argentino en el 974, para dejar atrás todos los fantasmas y meterse como primero de su grupo.
Ahora, se viene la etapa más compleja del torneo más difícil del mundo. Mano a mano, a eliminación directa, donde un error te puede dejar afuera. Allí, en Octavos de Final se enfrentará a la sorpresiva Australia, que hoy derrotó a Dinamarca y la mandó a casa, quedando segundo de Francia.
Argentina hoy jugó a la altura de lo que se esperaba y se perfila para los Octavos con mucho optimismo. La ilusión sigue en marcha.

