Argentina derrotó a Chile por 1 a 0, por la fecha 15 de las Eliminatorias para el Mundial 2026. Julián Álvarez marcó el único gol del partido.
La Selección le ganó a Chile por 1 a 0 para prolongar su gran momento y para hundir un poco más a un conjunto chileno que casi que vio como sus pocas esperanzas de ir al Mundial del próximo año se desvanecían en el viento.
Los de Scaloni jugaron un gran primer tiempo, donde dominaron y sometieron a su rival, abrió el marcador rápidamente y mereció algo mas pero no pudo aprovechar las chances que género, y dejó vivo a su rival, que viendo lo cerca que estaba en el marcador, se animó a ir a buscarlo y estuvo cerca de un empate que tal vez mereció.
Con varias bajas entre lesiones y suspensiones (Otamendi, Paredes, MacAllister, Enzo Fernández, Montiel, Nico González), Balerdi salió a la zaga junto a Cuti Romero, De Paul de 5 junto a Palacios, mas Almada – Nico Paz – Simeone detrás de Julián Álvarez.
Enfrente, este Chile de Gareca que se jugaba su última chance para ir al Mundial con varios viejos conocidos, como Vidal y Alexis Sánchez y conocidos del ámbito local, como Loyola y Echeverría.
Primer tiempo casi en exclusividad con dominio de Argentina, que jugó a gusto y placer, ante un rival que no encontraba la pelota.
Con un Thiago Almada que se cerraba y se hacía dueño del equipo, Tagliafico y Simeone dándole amplitud al equipo por los costados y todos tirando diagonales, Argentina tenía mucha movilidad y el gol estaba al caer.
Así, Balerdi metió un gran pase en cortada para Almada, que encaró y dio otro gran pase para Julián Álvarez, que picó y la picó ante Cortes para poner el 1 a 0, abrir el marcador y dar la sensación que sería el primero de varios.
Porque, tras el gol, Argentina profundizó su buen momento y empezó a encontrarle todos los espacios a un Chile que no presionaba, no defendía, no atacaba y quedaba a merced de los delanteros argentinos.
Con un Simeone siempre peligroso picando al vacío y Almada manejando los hilos, los de Scaloni eran mucho mejores pero no podían terminar de plasmarlo en el resultado, ya que las chances que fue generando (varias de Simeone, un remate de Almada y un par de contraataques) no las cerró bien y dejaba con vida a un rival que no hacia demasiado para mantenerse en partido.
Lo más peligroso de Chile fue tras una pérdida de Molina y un remate de afuera del área de Alexis Sánchez que tapó bien Dibu Martínez y no más para un equipo que no tuvo la pelota casi nunca.
La segunda parte fue distinta. Porque Gareca movió el banco, sacó a Pizarro y Vidal, más preocupado por discutir que por jugar, y tuvo algo más de vitalidad en el medio.
Argentina ya no la tenía tanto, Chile empezó a manejar mejor la pelota y desde los pies y las ganas de Cepeda comenzó a crecer.
El mismo Cepeda tuvo las tres chances más claras con remates con destino de gol: la primera a la salida de un córner jugado corto que despejó Dibu Martínez, la segunda con un remate desde el borde del área que rozó en la cabeza de Cuti Romero y dio en el travesaño, y la más clara, tras una buena jugada por izquierda y el centro, Cepeda entró por el segundo palo solo pero no le acertó al arco y dejó escapar el 1 a 1.
Con el ingreso de Messi, Argentina volvió a manejar algo más la pelota pero sin la preponderancia de la primera parte, aunque también contó con un par de chances para marcar el segundo.
La más clara, tras un enorme pase del 10 para Simeone, que pasó a Cortes pero de cara al arco definió mal y se perdió liquidar el encuentro.
La exigua ventaja dejaba con vida al local, que intentaba empujar pero se iba quedando sin ideas para llegar hasta un Martínez que descolgaba centros con tranquilidad.
Fue final y victoria para Argentina, que se aseguró el primer puesto de la tabla y sigue su marcha ganadora.
Polo opuesto su rival, que dejó escapar casi que su última chance de pelear por el repechaje y todo hace parecer que se perderá, por tercera vez consecutiva, la máxima cita mundialista.

