Tras 18 años en la élite del Viejo Continente, Fideo cerró su ciclo con un emotivo mensaje en redes sociales. Su regreso a Rosario Central ya tiene fecha y expectativa total en el Gigante de Arroyito.
Ángel Di María puso punto final a una etapa gloriosa en el fútbol europeo y se prepara para volver a Rosario Central, el club que lo vio nacer. Lo hizo con un sentido mensaje publicado en sus redes sociales, donde repasó su recorrido, agradeció a los clubes que lo formaron y expresó la emoción de regresar “a casa”.
“Hoy me toca volver a casa, mi carrera en Europa terminó”, escribió Fideo, quien se encuentra de vacaciones en Miami junto a su familia, a la espera de ser presentado oficialmente como refuerzo del Canalla entre lunes o martes de la próxima semana.
Después de disputar el Mundial de Clubes con Benfica, Di María puso fin a una carrera europea de 18 años ininterrumpidos, que incluyó pasos inolvidables por Benfica, Real Madrid, Manchester United, PSG y Juventus. Una trayectoria de élite en la que conquistó títulos, jugó finales y se consolidó como una de las grandes figuras del fútbol argentino a nivel internacional.
En su mensaje, el campeón del mundo destacó el valor de los momentos vividos, dentro y fuera de la cancha:
“Pasaron muchos años, pasé por muchos clubes, me voy completo de tantas experiencias vividas. Disfruté de hermosas ciudades, grandes equipos, y conocí gente maravillosa que me ayudó a crecer como jugador y como persona”, escribió.
También tuvo palabras para todos los trabajadores que suelen quedar en las sombras del fútbol, pero que son fundamentales: “Agradezco a cocineros, utileros, fisios y doctores de cada club, que trabajaron incansablemente. Nunca los voy a olvidar”.
Di María recordó también cómo fue su llegada al Benfica en 2007, cuando aterrizó en Portugal con apenas 19 años:
“Llegué muy chico, con miedos e incertidumbre, pero crecí, maduré y hoy vuelvo rodeado del amor de mi familia”.
La cuenta regresiva para verlo otra vez con la camiseta de Rosario Central ya empezó. El regreso del hijo pródigo es una realidad.