El entrenador Xeneize fue atendido en el Instituto Fleni, donde le detectaron una infección urinaria. Desde su entorno transmiten tranquilidad y aseguran que recibirá el alta en el transcurso del día.
La salud de Miguel Ángel Russo volvió a encender la preocupación en Boca. Si bien el experimentado director técnico se mantiene al frente del plantel profesional, en las últimas horas debió realizarse estudios médicos luego de que en el club advirtieran signos de agotamiento.
Los análisis efectuados en el Instituto Fleni, en el barrio porteño de Belgrano, confirmaron que Russo padece una infección urinaria. Según indicaron fuentes cercanas, el entrenador no está internado y permanecerá en observación solo por unas horas, recibiendo medicación por vía intravenosa. El alta está prevista para el transcurso de la jornada.
En los últimos días, tras la victoria de Boca sobre Aldosivi en Mar del Plata, Hugo Gottardi —exayudante de Russo— había encendido la alarma sobre el desgaste físico del DT: “Lo veo muy cansado. Ayer lo miraba sentado y viste… Llevar a Boca en la espalda es como arrastrar un camión. Es duro. Él viene de una enfermedad y está bien… Para mí, está bien, pero lo veo demacrado”, expresó, recomendándole priorizar su salud.
Más allá de la lógica inquietud que generó la noticia, desde el club y el círculo íntimo de Russo transmiten tranquilidad: el técnico evoluciona favorablemente y, tras cumplir con el tratamiento indicado, retomará su actividad habitual en el predio de Ezeiza.