En medio de la dura disputa entre el plantel y la dirigencia por salarios impagos, la AFA tomó cartas en el asunto y transfirió los haberes de julio y agosto directamente a los jugadores. La medida también frenó la inminente libertad de acción de Alexis Cuello, quien había intimado al club por una deuda cercana a los 75 mil dólares.
El delicado presente económico de San Lorenzo derivó en una intervención directa de la Asociación del Fútbol Argentino. Tras el comunicado que el plantel publicó en redes sociales reclamando deudas salariales, el ente organizador decidió actuar para descomprimir la interna y garantizar la continuidad deportiva del equipo de cara a los playoffs del Torneo Clausura.
A través de un escrito oficial y por instrucción de su presidente Claudio Tapia, la AFA informó que se transfirieron a las cuentas bancarias de cada jugador los haberes correspondientes al saldo de julio y al mes completo de agosto. La medida aportó un alivio inmediato para el plantel dirigido por Damián Ayude, que este fin de semana deberá enfrentar a Central Córdoba de Santiago del Estero, en el estadio Madre de Ciudades, por los octavos de final.
El accionar del organismo no solo buscó normalizar la situación puertas adentro, sino evitar un perjuicio económico mayor para San Lorenzo. Uno de los casos más sensibles era el de Alexis Cuello, quien había intimado al club por una deuda cercana a los 75.000 dólares y se encontraba al borde de quedar en libertad de acción por falta de pago.
Sobre esta situación, la AFA detalló:
“En relación al futbolista Cuello, quien había intimado formalmente a la entidad, se le giró el saldo de agosto y la totalidad de septiembre y octubre, evitando que quede en libertad de contratación por falta de pago, lo que hubiese generado un perjuicio económico para la institución”.
Cuello, de 25 años, tiene contrato vigente con San Lorenzo hasta fines de 2027, por lo que una salida gratuita hubiese representado un golpe aún mayor para una institución que atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años.
Mientras la dirigencia continúa buscando soluciones estructurales, el equipo intenta enfocarse en la competencia, sabiendo que la intervención de AFA solo trajo un alivio temporal en una crisis que todavía está lejos de resolverse.